Tema de bienestar

Mantenerte activo

Un estilo de vida activo física y mentalmente pueden ayudar a que te sientas más saludable y feliz. Estar en movimiento incluso puede ayudarte a manejar (o prevenir) muchas condiciones de salud. Llevar un estilo de vida activo no es solo un esfuerzo físico. Mantener la mente ocupada también es importante para la salud en general.

Un hombre participa en una clase de ejercicios.

Lo que debes saber

Hay una diferencia entre actividad y ejercicio

Si la palabra “ejercicio” suena un poco intimidante para ti, debes saber que “ejercicio” y “actividad física” no son lo mismo.

  • El ejercicio es un esfuerzo del cuerpo planificado e intenso cuya meta final es mejorar el estado físico. Algunos ejemplos incluyen correr, nadar, caminar diariamente, levantar peso y hacer yoga.
  • La actividad física no es tan intensa e incluye cualquier cosa que te haga mover, como pasar la aspiradora, quitar el polvo, doblar la ropa o jugar con tu perro.

Las personas que son activas generalmente experimentan lo siguiente:

Beneficios físicos

  • Mejor musculatura, fortaleza y resistencia de los huesos
  • Ayuda con el control del peso
  • Mejor movilidad, lo que reduce el riesgo de caídas

Beneficios mentales 

  • Mayor sensación de bienestar
  • Más concentración y claridad de pensamiento
  • Disminución del riesgo de problemas de salud mental
  • Mejor manejo del estrés, la depresión y la ansiedad

Beneficios médicos 

  • Menor riesgo de ataque cardíaco, enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2
  • Presión arterial y colesterol en sangre más bajos
  • Menor inflamación de las articulaciones y dolor frecuentemente asociado con la artritis
  • Protección contra muchas condiciones médicas crónicas

Fijar metas flexibles y a corto plazo puede ayudar a que te mantengas encaminado

Las metas amplias como “¡Me mantendré activo este año!” posiblemente no te ayuden a empezar. Trata de fijar metas detalladas, a corto plazo, para mantenerte en movimiento todos los días. Una meta como caminar por la casa cada dos horas es específica y fácil de recordar.

Al mismo tiempo, es importante que te mantengas flexible con las metas. Si tienes que hacer algún recado o si estás cansado por las actividades del día anterior y quieres descansar, está bien. Tu plan es solo eso, un plan. Haz que funcione para ti.

Habla con tu médico antes de empezar a hacer actividad física

Las limitaciones físicas de cada persona son diferentes. Ciertos medicamentos también pueden imponer restricciones a los tipos de actividades que puedes disfrutar de manera segura. Es por eso que es importante que hables con tu médico para descubrir qué actividades son apropiadas para ti. 

Al considerar nuevas maneras de realizar actividad física, es recomendable que preguntes:

  • ¿Hay pruebas especiales que quizás deba realizar antes de empezar una actividad nueva?
  • ¿Qué actividades son seguras para mí?
  • ¿Hay actividades que debería evitar?
  • ¿Con qué frecuencia debería hacer actividad y durante cuánto tiempo?
  • ¿Debería hacer algún cambio en mis medicamentos?

Cómo empezar

Para prepararte para el éxito, empieza con algo sencillo. Piensa qué podrías hacer hoy. 

¿Podrías probar algunas de estas estrategias para estar más activo en tu casa?

  • Camina por tu casa un par de veces al día
  • Cuando dobles la ropa, guarda las prendas una por una
  • Entra las bolsas del supermercado a la casa una por una

¿Podrías pasar más tiempo al aire libre?

  • Invita a un amigo a salir a caminar
  • Haz tareas de jardinería
  • Tómate un descanso de tu rutina diaria para salir al aire libre y hacer algunas respiraciones profundas 

¿Podrías anotar una o dos metas a corto plazo?

Anotar las cosas es una excelente manera de asumir el compromiso. Piensa en cuán activo estás hoy y cuán activo te gustaría estar. Recuerda que “actividad” no significa actividad física: también puede ser actividad mental. 

¿Podrías recompensarte por estar más activo?

Recompensarte a medida que alcances tus metas es extremadamente importante. Podrías decidir caminar diez minutos y luego relajarte con una taza de té o elongar durante cinco minutos antes de ver uno de tus programas favoritos. Sin embargo, si decides darte un gusto, recuerda ser flexible. No seas duro contigo mismo si necesitas tomarte un descanso o si tu plan toma más tiempo que el que habías pensado. Practica la autocompasión, sé paciente… lo lograrás.

Cuestionario

Comprobación de conocimientos sobre cómo estar activo

¿Cuánto sabes sobre los beneficios de la actividad diaria? ¿Pueden apenas 5 minutos diarios ayudar a mejorar tu salud? Prueba tus conocimientos.

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